Dónde andarán los afectos
que en clase defendí,
los amores de infancia,
de adolescencia...
La música que no escuché
Los trabajos que no elegí;
los compañeros no escogidos.
Los lugares por donde no pasé
o los que visité, y a duras penas evoco.
El amor por omisión.
La ropa que no estrené.
Ese hallazgo no encontrado.
El azar.
La vida también son recuerdos
de la ruleta del silbo del olvido.
Me marcho. Ya me gustaría a mi poder quedarme, pero me marcho. Ya quisiera yo que el tiempo no fuera irremisible, que no sé porqué para el tiempo decimos irremisible y para la gente imperdonable, pero el caso es que no hay remisión y al final marchamos. Hoy me voy yo, mañana tú, luego se va él, y los huecos se van llenando con otra gente, o con el vació o el olvido.
ResponderEliminar¿Donde quedó la gente que estuvo con nosotros en la infancia. donde?
La inspiración a bocanadas de tu escrito...
ResponderEliminarSe lleva mucho tiempo para llegar a ser la persona que quieres ser, y el tiempo es corto.
ResponderEliminarEstá claro que este es el Club del y las poet@s.
ResponderEliminar¡No sabéis cómo os envidio!
Gracias Lurdes, es fácil con amigos como vosotros. Un besote :-)
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